La instalación Síndrome de Medea busca activar el espacio a través de una pieza visual-sonora que piensa la muerte y la venganza a partir de la obra de Eurípides. La protagonista del relato, Medea, actúa de forma fría y premeditada dando muerte a sus hijos como una forma de vengar la deslealtad de Jasón.
La instalación se compone de dos videos; el primero exhibe la oscilación y el ímpetu de un conjunto de llamas; el segundo muestra el rítmico y apacible movimiento del mar. Este último video se ve interrumpido por la aparición súbita de las palabras: mar, madre, martirio y muerte. Ambos videos se reprodujeron a través de dos monitores montados de forma vertical en el muro.
De forma paralela se incorporó la pieza musical “Orphic Hymn to Demon” (1992), obra realizada por el compositor griego Petros Tabouris, a partir de los Himnos Órficos. La sonoridad de la pieza define la atmósfera y la tensión que inunda el claustrofóbico espacio.
La instalación se observa y escucha a través de las dos ventanas existentes en la puerta de ingreso. Esta situación permitió una participación activa del público que transitaba por el exterior del edificio.
Síndrome de Medea se exhibió durante un día en las dependencias del Departamento de Teatro de la Universidad de Chile, en el marco de la undécima versión del Foro de las Artes 2025.